Una casa sin muebles ni cortinas Afú

¿Alguien ha oído alguna vez hablar de las parábolas?

a) Aparatos para recibir la señal del Digitalplús.
b) El arco que dibuja en el aire la pelota cuando la lanzas.
c) Forma de narrar una historia, generalmente ficticia, para explicar una enseñanza.

Lo planteo porque, cuando se leen blogs, se debería partir de la base de que aquí la gente es (y lo consiguen, con más o menos fortuna, ahí estamos y ahí nos encontramos) escritora (porque aquí todos escribimos, ¿no?), y las licencias literarias están para algo… por favor, no nos creamos todo lo que se lee por ahí al pie de la letra. Es que leo algunos posts que me dejan reflexionando sobre algún “quid de la cuestión”, y entiendo que quien lo escribe ha usado sus medios literarios, es decir, su experiencia, su imaginación, su inventiva, su capacidad reflexiva… pero ni me creo ni me dejo de creer (es más, es que ni me lo planteo) que lo que cuenta le haya ocurrido tal cual. Luego entro a leer los comentarios… y veo que el autor recibe algunas acusaciones del tipo “eso no te ha pasado, no te lo crees ni tú”. Y me quedo un poco a cuadros… Precisamente porque creo que ése no es “el quid de la cuestión”. Así la gente se pierde la enseñanza o la reflexión que el autor tenía la intención de transmitir cuando creó ese artículo.

¿No?

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NOTA: Insertar aquí una carita con el labio inferior absolutamente sacao fuera de la boca.

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Por cierto… ¿conocen la parábola del Pijo Pródigo?

Un hombre de clase media-alta vivía con sus dos hijos. Ambos habían pasado ya la etapa adolescente y estaban ya bien polluícos. Uno de ellos siempre estaba chinchando al otro a espaldas del padre. Le decía cosas tales como “a que no tienes huevos de irte de casa”, “a que no eres capaz de decirle al viejo que te dé pelas para irte por ahí”, y cosas por el estilo (simplemente porque quería que se largara y le dejara para su único usufructo la play, el pc y el dormitorio). El otro, hasta los mismísimos de que su hermano estuviera siempre dándole por donde nunca brilla el sol, un día habló con el padre y le dijo:

- Papá, me voy de casa. Me he matriculado en Aeronáutica y voy a compartir piso con ocho compañeros más, además voy a trabajar a tiempo parcial en un Macdonals para que no tengas que preocuparte de mi manutención. Ya sé que tu economía te permite darme estos estudios, pero permíteme demostrarte y demostrarme a mí mismo que soy capaz de sobrevivir en el caótico mundo actual y salir a flote. Si fracaso, volveré humilde a pedirte cobijo. Si triunfo, volveré para mostrarte que has hecho de mí un hombre capaz.

El padre, visiblemente emocionado, le puso la mano sobre el hombro y asintió.

Durante la ausencia de su hermano, el que se quedó en casa se dedicó a jugar todo el puñetero día a la play, a perder el tiempo en el campus jugando al mus y a los dardos, suspendió todo lo suspendible y encima se liquidó todo el presupuesto anual que el padre le dejó para que se autoadministrara en el primer cuatrimestre, así que, hasta el verano, se convirtió en uno de esos morrones que te van gorroneando el tabaco, el café y el ron de los botellones.

Cuando acabó el curso, volvió el hijo que había aprobado todo sobresalientes y dos matrículas (era un fiera el tío) y puso sobre la mano del padre un sobre abultado. Contenía:

- 15.000 euros provenientes de los beneficios en la compraventa de acciones del Banco Popular en el que invirtió para sacar para los intereses del préstamo estudiantil que había solicitado.

- La foto de la chica más guapa (a sus ojos) y más inteligentes (a los ojos de sus profesores) con la que salía, para ir haciéndole el cuerpo de que tenía pre-nuera.

- El formulario de ingreso en la Armada convenientemente rellenado a nombre de su hermano. Al menos lo tendrían tres meses haciendo instrucción.

El padre se secó dos lágrimas que aún no habían rodado por sus mejillas, miró a su hijo con orgullo y le dijo riéndose:

- El pródigo de tu hermano se va a alegrar mucho de verte.

Dedicado a todos los que, como yo, después de que les leyeran algunos pasajes bíblicos en el Catecismo, tuvieron que estudiar Derecho Civil para enterarse de que la prodigalidad no era “volver a casa por Navidad”.

8 Comentarios to “El pijo pródigo”

  1. betty dice:

    Agil, genial, divertida, maginativa y excelente narradora….
    Besos

  2. Pocopito dice:

    Muy interesante esto que planteas.

    En parte estoy de acuerdo contigo en que las cosas que escribimos, en ciertos casos, no se ajustan por completo a la realidad. En mi modestísima opinión como escritor de un blog creo que a veces es necesario “sobreactuar” al escribir para que lo que se escribe resulte interesante, y paradójicamente , trasmita con intensidad lo que en realidad pasó.
    Sin embargo creo que esto tiene un límite.Una cosa es sobreactuar ligeramente al escribir para dar mas interés y otra cosa es contar hechos absolutamente falsos como verdaderos.En eso no estoy de acuerdo.
    Lo dicho chica, muy interesante lo que planteas.
    Oye y gracias por tu piropo eh :-)
    Era para ponerse como un tomate jaja
    Un beso.

  3. TitoBeno dice:

    Pozi, a mi también me hizo gracia cuando descubrí que pródigo era el que derrochaba. Y yo toda mi vida queriendo ser un hijo pródigo… con lo fácil que lo tenía.

  4. Yo sólo escribo cosas que son verdad, lo que pasa es que muchos no me creen pese a que yo me empeño, aunque no demasiado, en decir que la realidad supera la ficción. POr cierto, despues de comer cualquier cosa, incluso chocolate, no está demás una buena limpieza de piños eh.

  5. cronopio55 dice:

    Nada es verdad ni es mentira, todo es según el color del blog que miras.

  6. Nanny-Ogg dice:

    Bueno, yo no tengo ese problema. Primero porque, vamos, no creo que nadie crea que tengo cien mil entes viviendo en mi cabeza… (No se lo creen ¿verdad?) Y segundo porque lo que cuento mío es tan normal y cotidiano que a ver quien pone en duda su realidad :)

    Me ha encantado la parábola. Mucho.

    Besos

  7. Ambrosía dice:

    Amos a ver si acierto a escribir en esta pizarra tan negra…
    Oye me ha parecido genial esa version tuya de la parábola.
    Niña! que te esta quedando una salita muy acogedora y me das envidia…. ¿como has puesto los enlaces tan chulos a los otros blogs??…yo quierooooooo¡¡¡¡…. anda me dices como porfa?????? quiero aprenderrrrrr¡¡¡¡
    Un beso …

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