Pepitas de Oro y Granos de Arena

Si sólo dispusiera de hoy, no dejaría nada para mañana
    • INICIO
    • ARTICULOS ANTERIORES
    • FOTOS
    • RELATOS
    • EL FORO

En buena compañía

Si estuvierais estresados y cansados del trajín semanal y lo único que os apeteciera fuera desconectar.

Si se os ponen ojitos soñadores evocando imágenes de una playita tranquila al atardecer, de arenas blancas, alrededor de una buena fogata y compartiendo buena conversación con los amigos…

Si os apetece marcaros unos buenos pases de cadera demostrando lo bien que se os da el mambo (¿me sé los pasos? no importa) y bailar hasta que caigáis agradablemente cansados de nuevo en la arena…

Si se os vuelven los ojos del revés de pensar cuándo fue la última vez que salisteis a cenar con los amigos sin preocuparos de no beber alcohol, ni del taxi de vuelta, ni del guardarropa, ni de la música alta, ni del humo, ni de mear… ¡ni de ligar!

Entonces, hay un sitio…

Atardecer en la playita

…ideal.

Betty, Nitro, Ryder, me lo pasé genial.

Escucha
este post

Como las locas

-Mañana te quiero a las nueve en punto como un clavo en la puerta de Hacienda -le dije con un tono de voz y una firmeza propias de un sargento. Ya había quedado sobre el tapete la gravedad del asunto, lo había acojonao lo bastante con las consecuencias como para que ni se le ocurriera pensar que existiera otra posibilidad que obedecerme sin rechistar.

Eso fue ayer. Hoy, para cumplir yo misma con la misma puntualidad que exigí al cliente, he salido una hora antes para recorrer una distancia que se cubre normalmente en algo más de media hora. Menos mal. Porque nunca llueve en Almería. Salvo hoy. Y mucho. Y en esas condiciones ya se sabe cómo se las gasta el tráfico. He llegado a las nueve en punto con la lengua fuera. El cliente no había llegado pero, dadas las circunstancias climatológicas, me hubiera asombrado más si hubiera estado esperándome. Para ganar tiempo, y dado que no conseguía contactar con él por el móvil, he subido para ir adelantando acontecimientos. Me siento a la mesa del funcionario y le explico el tema, blablabla, y él me ofrece una solución, blablabla, pero antes que te den una carta de pago de esto otro y aportas a la documentación la fotocopia de haber hecho el ingreso. Me dan la carta de pago y bajo a la calle otra vez, a esperar que llegue el cliente. Aparece a los cinco minutos con el paraguas roto y cara de “porfín”, y le enseño el documento.

- Ingrésalo, y luego tenemos que volver a subir para terminar con este asunto.

- Vale, voy a Tal Sitio a cobrar y hago el ingreso. Te recojo en la oficina dentro de dos horas y nos venimos.

Las once. Las doce. La una. Conforme pasaba el tiempo se iba diluyendo la sensación de triunfo que otorga tener en las manos una jugada de cuatro ases, ante la perspectiva de que el oponente no subiera la apuesta y se retirara a las primeras de cambio. A la vez aumentaba mi nerviosismo. A la una y veinte consigo que me respondan al teléfono.

- ¿Dónde estáis? Es muy tarde.

- Estamos llegando al banco, en Tal Sitio, enseguida cobramos y pagamos eso. Calculo que estaremos ahí dentro de…

- ¡Pero qué dices, que se tarda más de veinte minutos en volver, que cierran a las dos y hoy acaba el plazo! Mira, no me paséis a recoger, que ya voy yo andando para adelantar tiempo.

Recojo todo, llevo el portátil al coche, y me voy corriendo a Hacienda por segunda vez el mismo día. Y lloviendo. El paraguas es uno roto que llevo en el coche para emergencias, así que es de esos que tienen dos varillas rotas y se vuelven del revés al menor soplo de viento. Con el bolso a la espalda, el maletín y el paraguas, y andando por la calle en zig-zag como si fuera maníaca-compulsiva para evitar los charcos y las losas sueltas, que son muy traicioneras porque vomitan agua y te mojan cuando las pisas. Un coche ha levantado una ola y menos mal que llevaba el maletín de ese lado y me ha protegido el culo, pero la pierna y el pie están empapados.

-¡Me cago en tus muelas! -rebuzno.

“Porfín” llego, a las 13:55 y sudando como un pollo. Llamo por enésima vez al cliente por teléfono y me suelta todo contento:

- Ya está, ya lo tengo, tengo el papel del ingreso en la mano.

- Muy bien, ¿pero dónde estás tú?

- En Tal Sitio.

- ¡Pero que te necesito aquí y ahora! ¡Que no me has firmado nada y no puedo hacer nada en tu nombre!

- ¿Pero no has dicho que no hacía falta, que te enviara el ingreso y ya con eso era suficiente?

En ese momento se me nubló la vista. ¿Me quiere decir alguien que haya leído hasta aquí DÓNDE he dicho yo semejante ocurrencia? Y no sólo se me nubló la vista. También me enfadé. Yo me enfado con mucha facilidad, pero me desahogo con otra persona con la que me pueda desahogar por aquello de que es saludable enfriar la temperatura para no liarla más, y pongo buena cara con el sujeto de mi enfado. Hoy no. Hoy ha llegado el día en el que me enfade con un cliente y se lo demuestre.

- Mira, no me digas que has entendido tal cosa cuando llevo toda la mañana diciendo que te necesito aquí, cuando hemos quedado incluso en que me ibas a recoger, y no era para que me hicieras de taxista. Me he venido andando porque no daba tiempo a que me recogieras.

Afú. Mis cuatro ases se han transformado en cualquier otra jugada sin valor, y Hacienda me está subiendo la apuesta. Y ahora qué. ¡Si ni siquiera sé jugar al póker! Subo, me siento a la mesa de mi funcionario taciturno y le explico.

- No puedo entregar la documentación a tiempo, va sin firmar, ¿qué hago? -le digo, mirándole exactamente igual que el Gato con Botas de Shrek, sujetando el maletín sobre mis piernas como el susodicho gato sostiene su sombrero.

- Pues preséntalo el lunes.

- ¿El lunes?

- Claro, el veintidós acaba el plazo.

- Pero, pero, pero… ¿el plazo no acaba el veinte?

- Claro, el veinte es mañana, y como es sábado se amplía el plazo al lunes.

La cara que se me ha quedao. ¡Coño, claro, hoy es DIECINNNNNNNUEVE, no VEINNNNNNNTE!

- ¡Halaaaaaaa, es verdad! ¡Qué alegría me has dao! -le digo al funcionario, al que se le escapa una sonrisa de su taciturno rostro.

En fin, qué queréis que os diga…

i love aeat

Escucha
este post

Cómo ser marido sufridor y no morir en el intento

Riiiiiiiiing-riiiiiiiiing.

-Asesoría, dígame??? -pregunto, a sabiendas de que es el Marido Sufridor quien llama, lo estoy viendo en el display. En realidad, es la única ocasión en la que contesto así, rememorando épocas en las que ejercía de auxiliar administrativo en otra oficina, en otra ciudad, en otra vida. Sólo lo hago por arrancarle una sonrisa que no puedo ver, pero que intuyo.

-Hola -me contesta en un tono que quiere decir “ojúuuuuu, no puedol con mi vida…”-. Te llamo para contarte cómo se ha despertao tu niño esta mañana.

- A ver, cuenta.

- Bueno, le ha costao despertarse, estaba apagaíllo, con mucho sueño, le he vestido y le he puesto el cola-cao delante de la tele con los dibujos, como siempre. Pero estaba tan lánguido que ha ido resbalando el salvamanteles ese rígido que le pones, hasta que se ha quedado medio en volandas fuera de la mesa, pero como se seguía apoyando… el salvamanteles se ha empinao de sopetón y la taza ha salío volando, y él se ha quedao con la pajita enganchá de la boca mirando el colacao tó desparramao encima suyo…

Aquí he empezao yo ya a reirme sin que se me notara mucho, las primeras lágrimas asomaban a mis ojos, la mano puesta sobre la cara para taparme un poco y disimular, que tenía en la mesa de al lado al socio mú concentrao en sus cosas. El Marido Sufridor continúa su narración:

- 08:50. Buscando otra camiseta, le paso unas toallitas por los pantalones… Bueno, y como sigue con los mocos, le preparo el jarabe, pero no se lo quiere tomar, así que recurro a la psicología inversa: se lo dejo en la mesa y le digo “ten cuidao que no se lo tome el gato, ¿eh? ¡QUE NO SE LO TOME!”, y me voy y lo dejo solo con la jeringuilla, para que la pille y se lo tome solito como otras veces… Nada, me he despistao quince segundos, cuando vuelvo había cogido la jeringuilla, pero no se lo estaba tomando, me lo encuentro agachado sembrando de gotitas de jarabe el suelo y se echa media jeringuilla en el zapato…

Aquí ha sido cuando he empezao a reirme a carcajadas con sordina, el socio me miraba de reojo, y yo con una mano rebuscando en el bolso a ver si aparecía el paquete de los clínes, porque las lágrimas me corrían ya cuello abajo. El Marido Sufridor aún no ha acabado, todavía sigue:

- 08:57. Cualquiera busca ahora otros zapatos, a saber dónde andan. Les paso otra toallita y salimos que nos las pelamos, que no llegamos. Hemos llegado al cole a las 9:05, le he puesto el niño a la maestra en la chepa y he salío corriendo.

Yo ya no podía más, creo que me ha oído hasta el alemán del despacho del fondo, ese que habla tan alto por teléfono (¡y en alemán!). Mi socio ya ha empezao a reirse también sólo de verme. Pero no se vayan todavía, aún hay más:

-Pos ya que he vuelto a la casa, me pongo a desayunar, y decido hacerme una tostada, pero se me ha caído al suelo. ¿Y sabes? Tienes razón con lo de Murphy, siempre caen del lado de la mantequilla… sobre mi zapato. Así que he cogido una toallita para limpiarlo, pero era la misma con la que le limpié el zapato al niño… así que me he llenao mi zapato con jarabe de los mocos.

Fusssssssssssss, me iba a dar algo, no daba abasto con el clínes limpiándome la cara y sonándome los mocos.

-Ay, bueno, ya me he desahogado, ya me siento mejor.

-Vale, cariño. Pero visto lo visto, ¡yo no vuelvo por casa hasta las ocho de la tarde!

Escucha
este post

    Mes a Mes

  • Noviembre 2008
  • Septiembre 2008
  • Agosto 2008
  • Julio 2008
  • Junio 2008
  • Mayo 2008
  • Abril 2008
  • Marzo 2008
  • Febrero 2008
  • Enero 2008
  • Diciembre 2007
  • Noviembre 2007
  • Octubre 2007
  • Septiembre 2007
  • Agosto 2007
  • Julio 2007
  • Junio 2007
  • Mayo 2007
  • Abril 2007

    La colección completa, post a post

  • Ostras, lo que yo decía…
  • Sequía
  • El hombre tranquilo
  • En el Jardín de la Magia
  • Amo a vé…
  • S.O.S. BCN
  • Fugaz
  • Dar séra, pulir séra
  • No puedo evitarlo
  • Bajo la lluvia
  • Desvaríos
  • ENHORABUENA A TODOS
  • DesEscombrando
  • Aguante
  • No tiene precio
  • Viscoelástica o el arte de la adaptación
  • TAMPOCO sigas esta flecha
  • Tengo un boleto ganador
  • NO sigas la flecha
  • Espacio libre
  • Fórmula magistral
  • Antes de morir, ocho cositas
  • Fatal error
  • Te presto mi voz
  • …y aterrizando
  • El día del padre
  • Excelencia
  • Cuando puedas
  • A la semana siguiente…
  • Al día siguiente…
  • Hoy te quiero regalar palabras
  • Avanzando en primera
  • Nunca des nada por supuesto
  • Recordando unos versos
  • Dime cómo trabajas, y te diré…
  • Asúl (la lógica infantil)
  • Las cuatro estaciones del alma (I)
  • Seguro que a vosotros también os ha pasado
  • Post Gata
  • Desenfocados
  • El Pollo de la Paz
  • Pero qué pedorra soy
  • El porqué de algunas cosas.
  • No quiero
  • Cambiando mi interior
  • Desubicación
  • Eau d’orage
  • Miel de caña
  • ¿Dónde está Wally?
  • Nada se para, todo continúa
  • Cáncer, sin aforismos
  • Volare……… oh-oh!
  • Confirmaciones
  • Somos la leche
  • Matrix y el Nuevo Plan General de Contabilidad
  • Ocurrió en la escalera
  • El Camino de Sastiago
  • Matarile-rile-rile…
  • En buena compañía
  • Como las locas
  • Cómo ser marido sufridor y no morir en el intento
  • ¿Cuántos nortes tenemos?
  • ¡Más madera!
  • Iba a escribir
  • Jugando a las definiciones
  • Gracias
  • Tu madre será una santa
  • Septiembre
  • Procas…¿qué?
  • Vuelve mañana (díjole el de la ventanilla al del Almendro)
  • La fibra sensible
  • El pie de la letra
  • ¿Es bueno guardar al menos dos días los artículos como borradores?
  • La cámara oculta
  • Izquierdos de autor
  • Otro agosto es posible
  • Podología
  • Mejor que el Pulitzer
  • La estación llena
  • Si mi padre hubiera tenido un blog, hubiera sido éste
  • Lejos
  • Desconexión
  • De muchos colores, formas y texturas
  • Historias de trimestres
  • Despedida a una etapa de mi vida
  • Arqueología musical
  • Recordando presentes paralelos
  • Hand in my pocket
  • Afú
  • El pijo pródigo
  • Una casa sin muebles ni cortinas
  • Un rato a solas
  • Ocho segundos
  • Un añito más joven
  • ZooHome
  • Peripecias de unos sureños en los madriles
  • Mis alas
  • La camisa de la serpiente
  • El cliente
  • El círculo

    Clasificados por categorías

  • Cuento contigo (13)
  • El Arenal (5)
  • Esto no es cuento (85)
  • Las Rosas del Desierto (8)
  • Poesía (2)

    Y si quereis buscar algo...

  • Para no tener que arrepentirnos de lo que no hicimos

    «Si pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima trataría de cometer más errores. No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. Sería menos higiénico. Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería más helados y menos habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios. Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría. Pero si pudiera volver atrás trataría de tener solamente buenos momentos. Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos; no te pierdas el ahora». Jorge Luis Borges.
  • La Arradiobló

  • Categorías

    • Cuento contigo (13)
    • El Arenal (5)
    • Esto no es cuento (85)
    • Las Rosas del Desierto (8)
    • Poesía (2)
  • Últimos comentarios

    • Driada en Ostras, lo que yo decía…
    • Nanny Ogg en Ostras, lo que yo decía…
    • Amy en Ostras, lo que yo decía…
    • ambrosia en Ostras, lo que yo decía…
    • Raquel en Ostras, lo que yo decía…
    • Zaffe en Ostras, lo que yo decía…
    • miroslav panciutti en Ostras, lo que yo decía…
    • Cieso en Ostras, lo que yo decía…
    • Zaffe en Sequía
    • Raksha en Sequía
    • Zaffe en Sequía
    • Anónimo en Sequía
    • Ambrosía en Sequía
  • RSS Navegaciones a estima

    • TRABAJO ATRASADO.
  • RSS Desde mi hamaca

    • Crónica Florentina Ambrosía
  • RSS Ojos de perro azul

    • ES UNA LASTIMA cronopio
  • RSS EL ULTIMO CICLO

    • DERECHOS Y DEBERES DE LOS NIÑOS DRIADA
  • RSS Habría que averiguarlo

    • Un error ha ocurrido; el Feed probablemente esté caído. Vuelva a intentarlo después.
  • RSS La suma de dos o más meteoritos es igual ...

    • ANTINATURAL DRIADA
  • RSS No todo el monte es orégano

    • Cosas de la vida... Zafferano
  • RSS La Casa Encendida

    • Jadeos en penumbra LA CASA ENCENDIDA
  • RSS Testamento de Miércoles

    • Meme Nanny Ogg
  • RSS Un café sólo contigo

    • Cuestión de tiempo Raquel
  • RSS Sólo mujer

    • En camino a Salt Lake City solamente el alma sin rostro
  • RSS Conciertos y desconciertos

    • Roldán y Telecinco Miroslav Panciutti
  • RSS Conectando puntos

    • La lotería y los empresarios. TitoBeno
  • Imprescindibles

  • Traductor

  • Meta

    • Log in
    • Entradas RSS
    • RSS de los comentarios
    • WordPress.org
  • Sé dónde vives......

Vintage Stripes | Design: NET-TEC of Blockhäuser. Coding: Saunaofen of Trauringe.