Tengo una amiga que eso no es una amiga, es más bien una requeteamiga, o una súpermegahiperquetecagasamiga (en pijolÃn), incluso una siamesamiga (si eso es posible). Nuestras vidas son dos cuerdas que se trenzan y se separan y se vuelven a trenzar (¿os acordáis del antiguo anuncio de bolis BIC cómo se cruzaban los trazos?).
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El primer cruce ocurrió cuando nuestros padres se conocieron. Para cuando nosotras nacimos (nos llevamos dos meses) ya llevábamos tiempo cerca. Nuestra infancia pasó por contactos de regularidad semanal los fines de semana. La adolescencia nos distanció hasta que me entero que juega en un equipo de voleibol y me entusiasmo y me apunto yo también (me encanta el volei). Nos volvemos a distanciar y el viernes antes del lunes del primer dÃa de universidad de nuestras vidas, hablando por teléfono nos enteramos que vamos a estudiar la misma carrera y que hemos caÃdo… ¡en la misma clase! Tras dejar ambas dicha carrera al finalizar el curso, nos volvemos a distanciar y nos encontramos esporádicamente. Me caso y me mudo de ciudad, al cabo de unos años se casa y al cabo de otros tantos se muda de ciudad… ¡a mi misma ciudad! Y nuestros respectivos vástagos se llevan… un mes de vida. Niña, esto ya no sé lo que es… ¿qué nos ha dao? Los avatares de la vida son asà de casualoides. Eso, o alguien ha mezclado nuestras cartas astrales.
Tema aparte es cómo nos llevamos. Ambas disfrutamos de un sentido del humor que admite desde la fina ironÃa hasta el insulto verdulero (entre nosotras) a modo de saludo, que se sobreentiende cargado de infinito cariño. Ni uno solo de los sucesivos distanciamientos ha marcado jamás enfriamiento en esa gran confianza que nos tenemos. Aunque no hayamos sabido nada la una de la otra, un encuentro fortuito o provocado nos ha reencontrado como si siguiéramos una conversación mantenida el dÃa anterior. Cuando hablamos por teléfono, el “diga” (gracias al reconocimiento de llamada entrante) es automáticamente sustituido por “¡Petardi!”, o “¡Guarri!”. Y más comúnmente, cuando los números cambiantes ofrecÃan unos segundos de incertidumbre, el saludo se subÃa a un escenario y se abrÃa un telón rocambolesco, en el cual la actriz llamante imitaba a la corredurÃa de seguros del edificio, una inspección de hacienda o una posible selección de personal en una importante empresa de bagaje internacional. Por lo general, la broma no traspasaba los umbrales de los diez segundos, ya que la actriz llamada captaba la actuación inmediatamente.
Como veis, hablo en pasado. ¿Y por qué? ¿Será que nuestros caminos se han vuelto a desencontrar? ¿Será que nos hemos enfadao y ya no nos llamamos? ¿Será que ahora hablamos por videoconferencia…? Nada de eso. Nuestros caminos en estos tiempos se han solapado y se siguen solapando (de lo cual me alegro infinitamente), hablamos asiduamente por teléfono y nos solemos encontrar en su casa o en la mÃa o en el centro comercial que hay a mitad de camino para llevar a los niños a la piscina de bolas. ¿Entonces?
Un dÃa, la actriz llamada (yo) ve en el display del teléfono un número desconocido, y como mi amiga está pendiente de llamarme para facilitarme su número nuevo, que se lo estaban poniendo en el piso en esos dÃas, pienso rauda “ajá, a mà me vas a pillar, esta es la Petardi Mayor, que acaban de ponerle el teléfono y me lo quiere dar. Se va a enterar”. Contesto al teléfono y más o menos pasa esto:
- ¿Diga? (muuuuuuuuy seria).
- Hola, buenas tardes -(también muuuuuuuuy seria)-. Verá, es que tengo una llamada suya en mi teléfono y querÃa saber qué querÃa -(es su voz, en su voz, disimulada pero suya, a mà me la va a pegar, ¡que te conozco bacalao!).
- Pues usted sabrá. Porque lo que es yo, no tengo ni idea (muy seria y muy cortante).
- [..?..] Ehhhhh, pues no sé, por eso llamo, a lo mejor no ha sido usted sino otra persona en su casa…
- Ah, pues usted sabrá. A lo mejor usted tiene un lÃo con mi marido y era él quien la llamaba, ¿no cree?
- [..... ? .....] Ehhhhhhhhh, no, no, más bien creo que se trata de una equivocación, perdone la molestia, seguro que ha sido un error.
- Pues nada, será un error, si usted lo dice, usted sabrá si es un error o no. Si no tiene nada con mi marido, efectivamente será un error -(esfuerzos para contenerme la risa, la cual controlo cojonudamente).
- Lo siento, perdone, adiós, buenas noches.
- No se preocupe. Adiós, buenas noches.
CLICK.
En este punto me quedo pensando. Nunca habÃamos continuado una broma hasta el punto de colgar. ¿Por qué ha colgado? ¿Por qué parecÃa algo molesta (que tampoco es que sea taaaan buena actriz)? Y sobre todo… ¿por qué tengo la horrible sensación de que, después de todo, no era su voz?
- Qué raro -digo en voz alta. Mi madre, que estaba pasando una temporada con nosotros, me pregunta quién era-. Pues la Petardi Mayor. Pero el caso es que…… creo que al final no era ella. Y si no ha sido ella……. ¿a quién le he estado diciendo semejante retahÃla de inclasificables sandeces? Mamá… ¿tú has llamado a alguien hoy?
- No, bueno, he hablado con tu cuñada, y con mi amiga Reme, pero hemos estado hablando normal y ya está -(aprovecha que tengo tarifa plana de internet y no me cuestan las llamadas para llamar a toda la congregación y ponerse al dÃa con todos).
- Pues qué raro. Dice que hemos llamado desde aquÃ. Se habrá equivocado al marcar y ha pagado el pato.
De pronto, a mi madre que se le cambia la cara, se le alisan las arrugas y se le salen los ojos de las órbitas.
- Ay, nena, no será….. que hablando con Reme me ha dicho que se ha muerto el marido de la del quinto, y como tenÃa el número de la cuñada de él, pues la he llamado para darle el pésame….. y no me ha contestado nadie……….
Ni qué decir tiene que a mà también se me alisaron las arrugas y se me salieron los ojos de las órbitas. Creo que también desde entonces luzco un nuevo mechón de pelo blanco en la cabeza. Inmediatamente hice la rellamada, pero le hice a mi madre ponerse a que diera ella las primeras explicaciones, porque yo tenÃa un calor en pleno invierno que no era normal. Cuando me pasó el teléfono, me deshice en disculpas, a duras penas parecÃa coherente, le expliqué lo de las bromas con mi amiga y que me habÃa parecido su voz, pero nada de lo que decÃa me parecÃa suficiente, a pesar de que la buena mujer luchaba por tranquilizarme, toda comprensión.
Después de colgar, llamé al móvil a la Petardi Mayor para darle las quejas:
- ¡Oiga usted, So Guarri! ¡Que sea la última vez que me llamas haciendo que eres quien no eres, que mira la que has armado!
- ¿Que yo he armado qué? ¿Pero qué dices? -y le cuento todo.
Desde aquel dÃa nos juramos mutuamente que nunca, nunca, nunca más volverÃamos a gastarnos bromas telefónicas. Que nunca sabes con quién puedes estar hablando.
Febrero 18th, 2008 at 8:43 pm
Es que al teléfono hay que tener un cuidado … Si yo te contara mis meteduras de pata similares. Un beso
Febrero 18th, 2008 at 8:56 pm
Es que aquel dÃa las lÃneas estaban algo cargadas y entonces las voces a través del auricular pueden llegar a ser engañosas.
Febrero 18th, 2008 at 11:33 pm
Lo de la equivocación telefónica es una anécdota embarazosa en su momento y divertida después. Lo que es una gran fortuna es esa amistad,
Bic naranja-Bic cristal. Besos.
Febrero 19th, 2008 at 3:26 am
Lo que no me ha quedado muy claro es quien era la “guarri” y quien era la “petardi”.
Mi broma telefónica preferida cuando insisten en llamar por telefono estando en el trabajo es: “- Bomberos, digame” Un besazo…muacchhhss
Febrero 19th, 2008 at 12:58 pm
Que cosas te pasas mi niñaaaa….jajajjaj aun me estoy riendo al imaginar tu cara de sorpresa y la de tu mamá.
Lo bueno es que conserves la amistad con tu gemela paralela y que hayais sido capaces de hacer durar vuestra relación. Tenen una amiga, es tener un regalo.
Un besazooooooooo
Febrero 19th, 2008 at 9:18 pm
Menudo lio, ya me imagino los calores a pesar del invierno.
Mejor que hayais decidido acabar ese juego, a veces la casualidad nos juega mu malas pasadas.
Besotes
Febrero 20th, 2008 at 3:02 pm
Jajajaja! vaya metedura de pata…! Pero como tratamiento antiarrugas funciona de maravilla!
Un besote grande linda!
Febrero 21st, 2008 at 9:07 am
Jajaja que bueno, lo que me he reido. Sobre todo por que tambien yo juego a hacerme pasar por xxx. Menos mal que no me ha pasado todavia algo asÃ. Jajaja creo que a partir de hoy me lo pensaré.
Un abrazo
Febrero 22nd, 2008 at 7:24 pm
Jo, qué marrón…
Yo soy experta en esa clase de meteduras de pata y luego me queda el cuerpo raro raro…
En fin, a ver si sois capaces de aguantar sin esas bromas toooooda la vida….
Un beso
Febrero 23rd, 2008 at 1:47 am
Ay, pero qué tÃpico y tópico esta forma de saludarse por teléfono los amigos bien llevados. Mi amigo Mantel y yo también tenemos nuestra fórmula al descolgar el auricular:
¿Qué pasa, zorra?
Eso nos decimos. Claro que lo de ustedes, guarri, o petardi, suena mucho más creativo y fino.
Y también es muy tÃpico que las bromas de siempre un buen dÃa generen una confusión (que pueden acabar en tragedia). Por ejemplo, estuve a punto de enfadarme con Mantel hace un par de años porque me salió un Troll en el blog y yo pensaba que era él, que se pasaba de cerdo con los comentarios de ese anónimo. Y no era.
De modo que sÃ, hay que tener cuidado…
Mi madre, siempre que alguien desconocido llama a su número piensa que es alguien que la quiere putear, cuando es normal que uno reciba llamadas erróneas porque todo el mundo tiene los dedos gordos y pulsa mal las teclas.
Un abrazo para ti
(y otro para la guarri de tu amiga) (con perdón)
Febrero 24th, 2008 at 1:48 pm
¡Mundial tu madre!
No está mal tener amigos con los que poder patinar asÃ, sin que haya mayores consecuencias.
Febrero 24th, 2008 at 8:44 pm
Jajajajajajaja… qué bueno. Pobre. Qué cosas te pasan
Besos
Febrero 26th, 2008 at 12:25 am
Por lo que veo, no soy la única en meter patas hasta el sobaco. Pos podrÃais enrollaros y contar las vuestras… no, si yo no digo ná, es por echar un ratico.
Pegasux, ambas somos las dos, indistintamente. Esta misma noche me ha llamado y la he saludado con el “¡Petardi!”, y ella, después de haberme leÃdo, se tronchaba na más con eso. Si es que encima es agradecÃa la joÃa.
Johnny Ingle, queda usted disculpado por mi parte. Por la parte de la Guarri, que se pronuncie ella misma.
Petardi, a ver cuando comentas y te dejas ver, que sé que entras por aquà (oh, no, igual no es ella y es la cuñada del difunto y la lÃo otra vez………………).
Febrero 26th, 2008 at 2:21 pm
No cogerle nunca el teléfono a nadie es mi sistema. ¿os acordaÃs de la familia de El Turista Accidental? Pues eso.
Febrero 26th, 2008 at 4:16 pm
Bueno, me alivia después de mi metedura de pata-mail ver que no soy la única.
Besos
Febrero 26th, 2008 at 7:10 pm
Jajajajajajaja
Hombre, yo entiendo el sofoco monumental que tuviste que pasar… pero a que ahora te rÃes un montón? jajajaja
La verdad esque lo merece.
Besotes.
Febrero 27th, 2008 at 10:12 pm
Ooooooooossssssssstraaaaaaaassss……
…..
Pffss… no deberÃa reÃrme, ¿verdad?
¡jisjssjisjsijsi!
Qué oportuna, buffss….
Febrero 28th, 2008 at 10:49 am
Venga va, te cuento una.
Estábamos en el lugar donde habÃamos quedado, pero faltaba uno. Llamamos a su móvil con la siguiente broma:
- ¿S�
- Buenas noches, le llamo desde la ComisarÃa de PolicÃa ——-. Tengo aquà una denuncia de Don ——— ——– en la que dice que usted condujo en estado de embriaguez atropellándoles a él y a su pareja, la cual está grave en el hospital. Le llamo para que se persone a la mayor brevedad en esta comisarÃa.
- Emmm… yo… ¿qué?
- ¿Es usted Don ——– ——–?
- SÃ, soy yo, pero… espere que pregunto a mi hijo.
La próxima vez que me dé por ser chisposo, me aseguraré de que los padres de mis amigos no se llaman exactamente igual que ellos…
Febrero 29th, 2008 at 10:54 am
jajajajajjajjjaja!!!!!!!
claaaaro, pero esoty de acuerdo con un comentaio de más arriba en que si sigues asà te vas a ahorrar una pasta en cremas antiarrugas, mÃralo por el lado bueno… yo soy experta también en cagarlas de mala manera, ya te contaré alguna y verás que la cosa SIEMPRE puede ser peor!!!
De todas formas, que levante el pubis el que no haya tenido nunca una metida de pata semejante… si es que somos todos muy liiisssstosssss… (servidora la primera, ceporra reconocida!!!
Cumplo mi palabra y me paso más a menudo, cuÃdate preciosa!!