He aquí una de esas agradables sorpresas que nos asombran y nos pintan una sonrisa en la cara.
[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=TZ860P4iTaM&rel=1]
Va por todos.
Nora fue adoptada como gatita en el año 2004 de un refugio para gatos en Cherry Hill, Nueva Jersey. Sus “padres”, Betsy Alexander y Burnell Yow, son artistas y músicos que viven en Filadelfia. Desde pequeña, Nora mostró un interés inmediato por el piano durante las lecciones de Betsy con sus muchos estudiantes privados. Un día, Nora saltó al banco del piano, se sentó en perfecta postura con ambas patas sobre el teclado, y comenzó a tocar notas. Ella tenía tan sólo un año. Desde entonces, ha tocado casi todos los días, y ama tocar duetos con los estudiantes de Betsy.
Febrero 2nd, 2008 at 1:24 pm
Mejor música que yo hace el gatito y desde luego es una imagen tiernísima, me encanta cuando pasan estas cosas, asi, sin planear. De verdad es una grata sorpresa de esas que te hacen sonreir. Un saludo al gatito…
Febrero 2nd, 2008 at 8:54 pm
jooooo y porque no salio mi comentario ayer?……grrrrrrrrr misterios misteriosos.
Te decia que me ha encantado ver a semejante virtuoso del teclado y ademas se lo he enseñado a mi gata para que vaya aprendiendo… y así me anime con su musica, pero me acaba de decir miauuuuuuuuu…… y me temo que las aficiones artísticas de mi gata no son tan musicales, … lo suyo es plasmar sus huellas por el piso recien limpio, así que me temo que le gusta mas la pintura…jejejej
Encantador el video de veras, gracias por compartirlo.
Un beso….
Febrero 3rd, 2008 at 8:57 pm
Por la forma de mover el rabo, está claro que la gata toca con plena consciencia y a propósito, y logra disfrutar de las notas musicales que improvisa.
¡Ahí hay inteligencia! ¡Y eso espanta! ¡Y sorprende!
Febrero 3rd, 2008 at 9:38 pm
La dueña de la gata en cuestión es profesora de piano, hay otro vídeo en youtube (la secuela de éste), donde se ven los dos pianos juntos, uno a continuación del otro. No es casualidad que Nora, la gatita, le dé a unas teclas un día cualquiera. Más allá, la gata ha debido de nacer sobre uno de los pianos. Está acostumbradísima a que los humanos pasen por su casa tecleando blancas y negras, y ella ha sido una alumna más. Como bien dice Johnny (buen conocedor del comportamiento gatuno, a juzgar por su perfecta interpretación del lenguaje corporal de la minina), la gatita toca por puro placer. Y si no, probad a apoyar una oreja sobre las teclas mientras tocáis una nota, a ver qué se siente…
Poned en el google youtube piano Nora.