
Estoy en ascuas. Esta es una llamada al protagonista de la historia del loro borracho (al loro no, sino al que lo emborrachó; aunque si el loro -de haber sobrevivido- desea alegar algo, adelante) para que se explique. Entre tanto, sigo diciendo que peor hubiera sido haber emborrachado al GPS. Si ya es difícil seguirle las indicaciones, sólo nos faltaba que le diera al JB. Dénle, dénle… al audio.
Comente el interesado, comente…

Pues GPS borracho no había conocido aún, pero sí ordenadores, osea que me lo creo. Un beso.
Lo que nos faltaba, que le diera al pirriaque también el GPS, jajaja.
Por fin vengo a dejarte un besico, niña ando más liá que la pata de un romano.
Miros, ya estás tardando en contar la historia del ordenador piripi…
Nani, no te preocupes, le estás pidiendo perdón a Nerón por haber quemado un papelito, pos anda que no estoy yo perdía ni ná!
Besazos, niñicos.