Ayer tarde disfrutábamos de un ratito de sol (menos mal) en el balconcito del dormitorio. Mi hijo devoraba las ilustraciones de su libro del cuerpo humano, que le encanta. No es un libro pensado para su edad, pero es que a él le privan los esqueletos y descubrir cómo somos (o cómo es él) por dentro. Su parte preferida, amén del “sistema esqueletorio”, es seguir con el dedo el bolo alimenticio desde su acto de presencia en la boca hasta su mutis por el foro o, más propiamente hablando, por el ano. Entiendo que es la parte que mejor entiende en base a su propia experiencia, el sistema nervioso o el linfático todavía como que no lo pilla. Y tanto le gusta el tema que le pregunté si quería ser médico. Estamos tan acostumbrados a hablar entre adultos, que la coletilla “de mayor” la presumimos implícita, pero un niño de cinco años no, así que me dijo:
- Síiii, quiero ser médico -(cara de preorgullo de madre de exitoso cirujano)-. Me voy a poner un disfraz…
De la cara de preorgullo pasé a la de orgullo por la simpleza perfecta del curso de sus pensamientos. Fue entonces cuando quise impresionarlo con algunas palabras curiosas que venían a cuento, a ver la cara que ponía cuando se enterara. Ya me lo imaginaba arqueando las cejas hasta la frontera de las raíces de su pelo y abriendo los ojos como si nunca más los fuera a volver a cerrar.
- ¿A que no sabes…….?
- ¿El quéeeeeeeeee?
- ¡¡¡¿¿¿……Cóooomo se llaaaaaama el méeedico que te cuuura la nariiiiiiz, la gargaaaaaanta y el oíiiiiiiido???!!!!
Redoble de tambores.
Cara de… ¿sorpresa? No, es más bien….. de perplejidad….. me está mirando como si yo…. como si yo……. fuera……… ¿tonnnnnta? ¿Por qué?
Y con el tono de voz de alguien a quien han preguntado la mayor obviedad del mundo, del sistema solar y de todas las galaxias enteras, me responde rebosante de certeza:
- ¡Pues Antonio!

Si es que pareces madre tonta, no es que lo pareces es que lo eres y más que te vas ha hacer como se te siga cayendo la baba con ese niño tan… tan niño que tienes. Y a mi que me gustaría hablar contigo. Pa oírte y esas cosas ….
juas juas juasssss….creias tu que el niño era tonto????….pues me parece a mi que el niño es más que listo y además de una lógica aplastante ….vete aprendiendo del peque!!!
Besitossssssss