Pepitas de Oro y Granos de Arena

Si sólo dispusiera de hoy, no dejaría nada para mañana
    • INICIO
    • ARTICULOS ANTERIORES
    • FOTOS
    • RELATOS
    • EL FORO

El porqué de algunas cosas.

Continúo el post anterior respondiendo a vuestros comentarios.

El porqué de bajarme del tren.

Empecé el proyecto muy ilusionada. Es verdad que me dejé contagiar de la ilusión ajena, pero no es menos cierto que yo también tenía un gusanillo propio que me empujaba hacia esa aventura. El problema mayor ha sido que no he dispuesto del tiempo necesario (las veinticuatro horas del día) para dedicarme en cuerpo y, lo más importante, en alma, la cual tenía dispersa entre la asesoría, mi hijo, mi marido, mi casa, las clases, la universidad y algún que otro etcétera. Todo ello mezclado creaba en mí una pócima que me transformaba en Mrs. Hyde. No es que haya sido nunca la Doctora Jekyll, ni siquiera he llegado a ser la Doctora Quinn (qué requetebuena que era la Seymour, aunque aquí algunos conjuguen ese adjetivo con otro transitivo verbo). Pero el caso es que se me ha agriado el carácter (siempre lo he tenido un poquito agrio, no vamos a echarle ahora toda la culpa a las circunstancias, lo llevo en la información de algún gen) mucho más de la cuenta. He traspasado muchos límites que las buenas formas y el respeto hacia los demás imponían. He hecho daño a gente muy cercana, que han sido los que han pagado mis frustraciones sin ser deudores de ellas. Los peor parados han sido las tres personas que más me apoyan y me quieren: mi hijo, mi marido y mi madre.

Quizá os sorprenda descubrir en esta confesión una imagen de mí misma que no saco a pasear mucho por aquí. Pero eso es también explicable: tengo un blog para dejar volar mis dedos e imaginar y expresar la vida que me gustaría llevar, de manera que me gusta explayarme con los aspectos positivos (y, cuando son negativos, intentando darles la vuelta, un poco también por dar ánimos a quien se sienta identificado). Soy muy sincera porque para mí esto es un diario, no un anuncio publicitario, y mentirse a uno mismo en un diario es del género tonto tirando a penoso, así que dejémoslo en que no he contado la parte que no he querido contar porque, de lo aquí contado hasta ahora, todo es cierto (hasta los cuentos).

No tengo nada que reprocharle a mi compañero de aventuras, la otra parte de la asesoría. Las decisiones las hemos ido tomando entre los dos, discutiéndolas dialogadamente unas veces, acaloradamente (pero no mucho) otras. Todo ha estado consensuado. Hasta la fecha no hemos tenido ningún problema ni ningún roce por nada que hayamos dicho o hecho. Y esta última decisión mía también está consensuada. No he tenido ningún problema en plantearle todos mis miedos y necesidades. Él es un buen amigo que también me ha dado ánimos en los momentos más empinados y que ha sabido respetar mi decisión cuando finalmente ha llegado el momento de no seguir la escalada. Nunca me hubiera asociado con ninguna otra persona. Y lo sigo diciendo. (Bueno, vale, tengo un par de amistades con las que también tengo fe ciega en ese sentido, pero no ha habido oportunidad).

Y como os veo algo preocupados por la economía, sabed que la decisión de dejarlo no ha tenido que ser ponderada con el dinero. De hecho, dejarlo va a suponer no perderlo. No teníamos tanto volumen de clientes como para sacar ni dos míseros sueldecillos de empresarios principiantes. Pero damos todo ese dinero no ganado por bien empleado porque, al menos, ha habido para cubrir gastos y porque hemos aprendido muchísimo en el camino. Por cierto, buenas noticias, vuelvo a la enseñanza. Ya tengo cursillo previsto para mediados de febrero. Así que veis que, en realidad, en lo que al bolsillo se refiere, estoy mejor trabajando menos horas (24-5=19 horas menos cada día) que persiguiendo un bonito pero duro sueño. Todo ha venido rodado y, estoy segura, en el momento oportuno. No cambio nada de lo que he hecho este último año.

También quiero dejaros con la tranquilidad de que, pese a todo lo que me autopronosticaba, no me voy a hundir por esto, ni me sientro fracasada. Lo he intentado, es cierto que no con el suficiente ímpetu y dedicación concentrada, pero ahora sé que, como bien decís, siempre puedo volver. Por esa puerta salgo dejándola abierta, como en su día hice con la enseñanza a la que ahora vuelvo como vuelven los vencejos a anidar a mi terraza en primavera.

El porqué del nombre del blog (y, de paso, por qué os quiero).

Hace mucho tiempo reflexionaba alrededor de una metáfora; decía que tengo una bolsa llena de pepitas de oro, cada una de las cuales simboliza un momento concreto de mi vida que me reconforta recordar. Puede ser una palabra amiga dicha en un momento bajo, un reto difícil superado con esfuerzo, una fotografía hermosa obtenida con mucha paciencia, el instante en que alguien querido entró en mi vida… y tantas cosas más. Y decía también que, cuando me encuentro realmente mal, y si me acuerdo de que tengo la bolsa, la cojo, la abro, y voy cogiendo pepitas de oro al azar para contemplarlas mientras jugueteo con ellas entre mis dedos, rememorando los recuerdos que cada una me trae y que me reconfortan. Algo de todo esto intento reflejar ahí arriba a la derecha, para que todo el que entre aquí pueda saberlo de un simple vistazo.

Los comentarios que me habéis dedicado en el post anterior son una pepitas de oro enormes y relucientes, cálidas y suaves, ligeras y consistentes; pasar el dedo por su superficie irregular descubriendo sus huecos ha sido alentador. Y quizá su cualidad más importante: tienen luz dentro de ellas. Si las saco en la oscuridad iluminan la estancia. Realmente todas ellas han formado un colchón donde caer en blando desde mis alturas. A todos los que me habéis animado dejando vuestra huella de alguna manera, ya comentando ya leyendo en silencio, gracias de todo corazón.

Rosa del desierto
Escucha
este post

    Mes a Mes

  • Enero 2009
  • Noviembre 2008
  • Septiembre 2008
  • Agosto 2008
  • Julio 2008
  • Junio 2008
  • Mayo 2008
  • Abril 2008
  • Marzo 2008
  • Febrero 2008
  • Enero 2008
  • Diciembre 2007
  • Noviembre 2007
  • Octubre 2007
  • Septiembre 2007
  • Agosto 2007
  • Julio 2007
  • Junio 2007
  • Mayo 2007
  • Abril 2007

    La colección completa, post a post

  • Víspera de Reyes
  • Lo pequeño se hace grande
  • Ostras, lo que yo decía…
  • Sequía
  • El hombre tranquilo
  • En el Jardín de la Magia
  • Amo a vé…
  • S.O.S. BCN
  • Fugaz
  • Dar séra, pulir séra
  • No puedo evitarlo
  • Bajo la lluvia
  • Desvaríos
  • ENHORABUENA A TODOS
  • DesEscombrando
  • Aguante
  • No tiene precio
  • Viscoelástica o el arte de la adaptación
  • TAMPOCO sigas esta flecha
  • Tengo un boleto ganador
  • NO sigas la flecha
  • Espacio libre
  • Fórmula magistral
  • Antes de morir, ocho cositas
  • Fatal error
  • Te presto mi voz
  • …y aterrizando
  • El día del padre
  • Excelencia
  • Cuando puedas
  • A la semana siguiente…
  • Al día siguiente…
  • Hoy te quiero regalar palabras
  • Avanzando en primera
  • Nunca des nada por supuesto
  • Recordando unos versos
  • Dime cómo trabajas, y te diré…
  • Asúl (la lógica infantil)
  • Las cuatro estaciones del alma (I)
  • Seguro que a vosotros también os ha pasado
  • Post Gata
  • Desenfocados
  • El Pollo de la Paz
  • Pero qué pedorra soy
  • El porqué de algunas cosas.
  • No quiero
  • Cambiando mi interior
  • Desubicación
  • Eau d’orage
  • Miel de caña
  • ¿Dónde está Wally?
  • Nada se para, todo continúa
  • Cáncer, sin aforismos
  • Volare……… oh-oh!
  • Confirmaciones
  • Somos la leche
  • Matrix y el Nuevo Plan General de Contabilidad
  • Ocurrió en la escalera
  • El Camino de Sastiago
  • Matarile-rile-rile…
  • En buena compañía
  • Como las locas
  • Cómo ser marido sufridor y no morir en el intento
  • ¿Cuántos nortes tenemos?
  • ¡Más madera!
  • Iba a escribir
  • Jugando a las definiciones
  • Gracias
  • Tu madre será una santa
  • Septiembre
  • Procas…¿qué?
  • Vuelve mañana (díjole el de la ventanilla al del Almendro)
  • La fibra sensible
  • El pie de la letra
  • ¿Es bueno guardar al menos dos días los artículos como borradores?
  • La cámara oculta
  • Izquierdos de autor
  • Otro agosto es posible
  • Podología
  • Mejor que el Pulitzer
  • La estación llena
  • Si mi padre hubiera tenido un blog, hubiera sido éste
  • Lejos
  • Desconexión
  • De muchos colores, formas y texturas
  • Historias de trimestres
  • Despedida a una etapa de mi vida
  • Arqueología musical
  • Recordando presentes paralelos
  • Hand in my pocket
  • Afú
  • El pijo pródigo
  • Una casa sin muebles ni cortinas
  • Un rato a solas
  • Ocho segundos
  • Un añito más joven
  • ZooHome
  • Peripecias de unos sureños en los madriles
  • Mis alas
  • La camisa de la serpiente
  • El cliente
  • El círculo

    Clasificados por categorías

  • Cuento contigo (13)
  • El Arenal (5)
  • Esto no es cuento (87)
  • Las Rosas del Desierto (8)
  • Poesía (2)

    Y si quereis buscar algo...

  • Para no tener que arrepentirnos de lo que no hicimos

    «Si pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima trataría de cometer más errores. No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. Sería menos higiénico. Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería más helados y menos habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios. Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría. Pero si pudiera volver atrás trataría de tener solamente buenos momentos. Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos; no te pierdas el ahora». Jorge Luis Borges.
  • La Arradiobló

  • Categorías

    • Cuento contigo (13)
    • El Arenal (5)
    • Esto no es cuento (87)
    • Las Rosas del Desierto (8)
    • Poesía (2)
  • Últimos comentarios

    • Nanny Ogg en Lo pequeño se hace grande
    • Nani en Lo pequeño se hace grande
    • ambrosia en Lo pequeño se hace grande
    • Miroslav Panciutti en Lo pequeño se hace grande
    • Zaffe en Ostras, lo que yo decía…
    • Driada en Ostras, lo que yo decía…
    • Nanny Ogg en Ostras, lo que yo decía…
    • Amy en Ostras, lo que yo decía…
    • ambrosia en Ostras, lo que yo decía…
    • Raquel en Ostras, lo que yo decía…
    • Zaffe en Ostras, lo que yo decía…
    • miroslav panciutti en Ostras, lo que yo decía…
    • Cieso en Ostras, lo que yo decía…
  • RSS Navegaciones a estima

    • TRABAJO ATRASADO.
  • RSS Desde mi hamaca

    • Felices fiestas… o no. Ambrosía
  • RSS Ojos de perro azul

    • TARDE DE LLUVIA cronopio
  • RSS EL ULTIMO CICLO

    • AUSENTE DRIADA
  • RSS Habría que averiguarlo

    • Hogar cieso
  • RSS La suma de dos o más meteoritos es igual ...

    • ANTINATURAL DRIADA
  • RSS No todo el monte es orégano

    • Las mujeres de mis vidas Zafferano
  • RSS La Casa Encendida

    • Mi carta a los Reyes Magos LA CASA ENCENDIDA
  • RSS Testamento de Miércoles

    • Nochevieja Nanny Ogg
  • RSS Un café sólo contigo

    • Donde caben dos caben tres (extended version) Raquel
  • RSS Sólo mujer

    • Bambú solamente el alma sin rostro
  • RSS Conciertos y desconciertos

    • Intrigas electorales (escenas chipunas) Miroslav Panciutti
  • RSS Conectando puntos

    • De Dieguitos y Mafaldas TitoBeno
  • Imprescindibles

  • Traductor

  • Meta

    • Iniciar Sesión
    • Entradas RSS
    • Comentarios RSS
    • WordPress.org
  • Sé dónde vives......

Vintage Stripes | Design: NET-TEC of ÖKO. Coding: Wasserbett of Hochzeitsplaner.