A la semana siguiente…
Bueno, ya tengo la casa recogida, las macetas repuestas y la alfombra limpia. Gracias por el consejo Cieso. Me fui rezando rezando hasta el DÃa y compré todos los productos de limpieza que por allà se ofertaban porque no sabÃa cuál era el que decÃas, asà que se los fui echando uno por uno, y ya que iba cambiando de color tuve que ir ampliando los lÃmites de la mancha hasta los bordes. Mi alfombra roja ahora es de un tono entre amarillo azufre y rosa desgastao. Pero no la pienso cambiar por otra, que luego me tiráis los cubatas y me pisáis el chocolate.
La fiesta dio de sà mucho más de lo inicialmente planeado. Lo que pretendÃa ser un guiño a un amigo se convirtió en un fiestorrón multitudinario (cuanta gente, poldió) del que surgió la casi necesidad de mantener y profundizar en unos lazos que venimos anudando desde hace ya una miaja de meses en esta nuestra comunidad bloguera. Las ganas no faltan, el entusiasmo se desborda, y los medios están a nuestro alcance, asà que…..
Hemos encontrado una forma de montar encuentros virtuales de una manera bastante Ãntima, un chat sin los inconvenientes de los públicos ni de las publicidades. Como nos consta que por aquà hay blogueros que les gustarÃa participar de estas charlas-fiesta (porque tenemos más ganas de juerga y de pasarlo bien que una aceituna rellena de anchoa en una ensalada), tenemos (en pañales pero con muchas posibilidades) la cosa montada en el Google Talk. Para participar es necesario tener una cuenta de Gmail y que te agreguemos como contacto (o bien que tú nos agregues). En cuanto haya dos personas conectadas al Gmail, una de ellas se encarga de lanzar el Talk, que es una de las utilidades del paquete por tener dicha cuenta.
Se establece una ventana de chat que puede albergar en sus pestañas muchas conversaciones (está por ver, no hemos comprobado más de cuatro a la vez). Si queremos ser más de dos en la misma conversación, vamos agregando (invitando) al chat a los contactos que vayan apareciendo conectados.
Aprovechando la herramienta Calendar que nos ofrece Google dentro del Gmail, podemos programar kedadas. Un planning donde cada uno podrá saber cuándo prevé la gente conectarse para pasar un buen ratillo. En fase de pruebas está el poder publicar el calendario para que esté a la vista sin necesidad de entrar al Gmail, desde cualquiera de nuestros blogs. Asà que ya sabéis, si estáis interesados, ahà abajo del blogroll teneis mi dirección de Gmail, y en el blog de AmbrosÃa también podéis estar al tanto.
Hale, ¿y la próxima fiesta a quién le toca?