¡Más madera!
Esta semana está resultando un poquito de locos, ya que en casa estamos intentando encontrar un difÃcil equilibrio entre las diferentes fuerzas de la familia. Muchas cosas y poca gente. La semana pasada mi niño empezó el cole, con horario de adaptación. Como lo tenÃa que llevar tan solo una hora al dÃa, dos dÃas lo llevé y lo recogà yo, pero ya al tercero necesitaba tiempo para dedicarle a mi trabajo (deja al niño+coge coche+llega a AlmerÃa+aparca+enchufa pc= las 12:05 p.m.; —> -14:45 = dos horas y media pa’tó). Esta semana, que va dos horas y entra antes, lo está llevando el Marido Sufridor y recogiéndolo los abuelos paternos. El susodicho MS (por abreviar) “goza” de los encantos del trabajo a jornada partida (revienta-conciliación-vida-laboral-y-familiar por definición), asà que su dÃa es, más o menos:
-Levántate-aséate-desayunasipuedes.
-Despiertalniño dalecolacao vÃstelo convéncelo parairalcole llévaloalcole.
-Vuelve a casa porque a ver qué narices hago en la calle hasta la hora de empezar el currelo.
-Mevoyacurrá mepreocupoque abuelo esté atento a recogerlo terminocurrá a comer los dos y por fin en casa.
-Llega erbishomimué y consigo echar una siestecita.
-Me voy a currá otravé.
-Llego reventao a casa y mimué y miniño tán encabronaos.
-Por fin, las once de la noche y algo de tiempo libre pamÃ.
-Pensamiento final antes de conciliar el sueño: oh cielos, mañana otra vez lo mismo…
Anoche, además, empalmó (figuradamente) el fin de la jornada laboral con la reunión semanal de la asociación de comerciantes. Después de debatir lo que tuvieran que debatir (me llegó a las doce), empieza el turno de “me relajo cascando (figuradamente)”, que consiste en que cada uno va contando lo último que le ha pasado en casa (o lo último que le ha pasao a fulanito en la suya). Después de oir como uno decÃa lo cansao que estaba por talytal, y la otra fÃjate tú esto otro, y la de más allá pos si yo te contara, les dijo que si el que contara fuera ÉL… que encima de tóa la retahila de cosas que hacer, a su mué, encima de tener oficina que atender, no se le ocurre otra cosa que matricularse otra vez en la uni enteniendo que ir a clases, y apuntarse en la autoescuela pa sacarse el carné de la amoto (menos mal que no les dijo que además escribo un blog) y en ese momento tóa la junta directiva en corro alrededor de la mesa O_O_O_O_O_O_O_O_O_O_O_O
PozÃ, muchas cosas, pero oye, con calma tó sale, a poco a poco.