Pero qué pedorra soy
Pero qué currrrrrrrrrrrrsi me ponnnnnnnnngo a veces……………… puffffffffffffffffffffffff. Me ha dao la crisis de hermandad superlativa y hala, a ponerme tan merengue que he dejao el blog como si hubiera estado pasando el plumero con algodón de azúcar. A esto hay que darle un giro rápido, so pena de que terminéis haciendo como mi hijo, que se quita los besos que le doy a manotazos (¡¡¡no quero besssoooooooo!!!). Asà que basta de sentimentaloidismo.
No voy a contar nada especial porque lo único especial que he hecho estos dÃas es trabajar desde casa, lo cual está directamente relacionado con que a estas alturas de la mañana ande aún en pijama y con los pelos desbarataos. Y como de curre ya he hablado bastante estos dÃas, no me da la gana reincidir.
HacÃa dÃas que no pasaba por algunos de mis blogs favoritos y me encuentro con que algunos habéis sido más prolÃficos escribiendo que una pareja de hámsters inyectaos de feromonas. Eso se avisa, caramba, que acostumbráis al personal a una cadencia tipo adagio y te encuentras de sopetón con la marcha de la legión. Bueno, a lo mejor sà que me avisábais con vuestras visitas, pero ya sabéis que he tenido la parabólica apuntando al satélite ombliguero y no me enteraba de ná.
Poseso, que sigo con mis IVAS, a ver si los acabo de una p..ñ..terÃsima vez.
…
….
…..
¿Creéis que con SÃlit-bán saldrán las manchas de azúcar de las cortinas?